El grupo de teatro independiente “Tocalaotravez” comenzó a nacer en el 2001 a partir de un taller de montaje de la actriz y directora Elvira Onetto.
Durante varios años, ese grupo –sin tener aún la denominación Tocalaotravez- realizó muestras sobre diversas obras de teatro como: “El oso”, de Chejov; “Cuarteto”, de Rovner; “Háblame de la lluvia y déjame escuchar”, de Tennessee Williams; Sueltos humorísticos (anónimo); “Algo algún día”, de Carver y “Las criadas” de Gené.
Las ganas, el interés y el compromiso de los actores involucrados, junto con el trabajo de dirección de Elvira Onetto y Alicia Palmes, hicieron que se pudiera formalizar la conformación de un grupo de trabajo formal y estable a partir del cual se pusieran en escena espectáculos teatrales.
Fue así que en el 2006 el grupo comenzó a trabajar en la producción y montaje de obras de teatro. El primer espectáculo estrenado fue “Furor de querer”, inspirado en textos de Jean Cocteau, su vida y su obra.
A partir de un análisis profundo del autor, Elvira Onetto y Alicia Palmes (quien se sumó al grupo como co directora en el 2006) desarrollaron y escribieron una obra en donde los personajes de sus textos, los espectadores, el mismo Cocteau y su madre se encontraban sobre el escenario confrontando, opinando y rebelándose a lo que el autor escribió.
Durante varios meses, “Furor de querer” realizó funciones en El Camarín de las Musas (www.elcamarindelasmusas.com.ar), los domingos a las 20.30 hs.
En el 2009, el grupo gestionó los trámites correspondientes para que PROTEATRO inscribiera a TOCALAOTRAVEZ en el Registro de la Actividad Teatral no Oficial (bajo el número G.E.S. 075).
Ese mismo año, Tócala… recibió un subsidio de diez mil pesos para el montaje y producción de la obra “Una mosca en la sopa”, versión libre de “La Ira” de Eugene Ionesco.
Esta obra también se estrenó en El Camarín de las Musas (2009) y continúo realizando funciones hasta octubre de este año en El Portón de Sánchez.
Integrantes y roles.
Tocalaotravez es dirigido por Elvira Onetto y Alicia Palmes. Paula Marrón se ocupa de la asistencia de dirección y técnica y todo lo vinculado a la producción de los espectáculos.
En cuanto a los actores que integran el grupo, ellos son: Mario Aitel, Alfonso Barone, Eddy Bluvol, Nélida Brusco, Diana Calzaretto, Carmen Fernández, Patricia Filippo, Cris Marcón, Yuyo Morilla, Claudia Rosenberg, Susana Biscayart y Walter Viegas.
GRUPO TOCALAOTRAVEZ
jueves, 5 de mayo de 2011
miércoles, 4 de agosto de 2010
2010: Última función, los esperamos a todos.
lunes, 19 de julio de 2010
¡¡¡Últimas dos funciones!!!
"Una mosca en la sopa"
Versión libre de La Ira de Eugene Ionesco
Sábados 18 hs.
En El Portón de Sanchez (Sanchez de Bustamante 1034 Capital Federal)
En una ciudad pequeña donde todo es armonía, y se toleran las circunstancias más dolorosas con resignación y alegría, un pequeño suceso desata una violencia que provoca el fin del mundo. Estéticamente, el trabajo consistió en expresar en un lenguaje teatral, esta obra originalmente escrita para el cine.
Actúan: Mario Aitel, Alfonso Barone, Flora Brusco, Diana Calzaretto, Carmen Fernández, Patricia Filippo, Eddy Bluvol, Cris Marcón, Yuyo Morilla, Claudia Rosenberg y Walter Viegas.
Asistencia de dirección: Paula Marrón
Dirección: Elvira Onetto y Alicia Palmes
Foto: Pablo Barone
lunes, 14 de junio de 2010
Comentarios sobre la obra
Roberto (actor)
Recomiendo la obra Una mosca en la sopa.
Por varios motivos:
Es interesante presenciar un trabajo grupal donde todo el tiempo hay 10 actores en escena, se articulan los dialogos de una manera impecable, no hay superposicion y cuando lo hay, porque el texto lo requiere, se puede escuchar a cada uno de ellos en la singularidad aunque esten todos hablando al mismo tiempo.
Tambien cuando la escena entra en caos, el movimiento y palabras de los actores esta prolijamente sincronizado, calculado y eso se aprecia.
En un primer tramo de la obra se despliegan ilusiones, ingenuidad y felicidad, pero a partir de un hecho insignificante, la maquinaria se interrumpe y en contrapartida aparecen los reproches, tomando a los actores por un nuevo sentimiento, la ira! y desde ahi todo se desmorona, sin resto para reparar, algo, de los vinculos, acentuando la imposibilidad de las relaciones humanas.
Soledad San Emeterio (escritora y directora de teatro)
Recomiendo la obra Una mosca en la sopa.
Por varios motivos:
Es interesante presenciar un trabajo grupal donde todo el tiempo hay 10 actores en escena, se articulan los dialogos de una manera impecable, no hay superposicion y cuando lo hay, porque el texto lo requiere, se puede escuchar a cada uno de ellos en la singularidad aunque esten todos hablando al mismo tiempo.
Tambien cuando la escena entra en caos, el movimiento y palabras de los actores esta prolijamente sincronizado, calculado y eso se aprecia.
En un primer tramo de la obra se despliegan ilusiones, ingenuidad y felicidad, pero a partir de un hecho insignificante, la maquinaria se interrumpe y en contrapartida aparecen los reproches, tomando a los actores por un nuevo sentimiento, la ira! y desde ahi todo se desmorona, sin resto para reparar, algo, de los vinculos, acentuando la imposibilidad de las relaciones humanas.
Soledad San Emeterio (escritora y directora de teatro)
"Es muy difícil conseguir la síntesis y sobre todo el espíritu de un creador, y eso es lo que ustedes lograron con esta puesta. Desde el primer momento en que me senté y observé el escenario olí a Ionesco, tal vez las sillas, los árboles (a mí me llevan tanto a Beckett como a Ionesco), o sea, los personajes tienen tanta importancia como los objetos o el lugar mismo donde transcurre la acción.
No es un teatro donde el conflicto se da entre personajes antagónicos y donde la escenografía es simplemente para ambientar el lugar, sino que el espacio y los objetos funcionan como personajes dentro de la obra, y esto es nuclear en una puesta de Ionesco, y esto está vitalizado maravillosamente en la puesta.
Luego con el transcurrir de la obra pude ingresar a ese universo orgánicamente caótico donde las personas no se mueven como individuos, sino como objetos y aparecen mecanizados por un lenguaje deshumanizado. Los personajes no son de tal o cual manera, sino que, más bien, forman parte de un mundo caótico y asfixiante, donde todo está sometido a la materia. No hay espíritu, no hay personalidad, no hay pasado ni futuro porque para Ionesco el hombre no se distingue en acto y potencia, no hay posibilidad de cambio, ni de distinción entre sus pares. Y es esto lo que se ve en la puesta que ustedes han realizado, vaya menudo logro.
Los felicito de verdad".
Luego con el transcurrir de la obra pude ingresar a ese universo orgánicamente caótico donde las personas no se mueven como individuos, sino como objetos y aparecen mecanizados por un lenguaje deshumanizado. Los personajes no son de tal o cual manera, sino que, más bien, forman parte de un mundo caótico y asfixiante, donde todo está sometido a la materia. No hay espíritu, no hay personalidad, no hay pasado ni futuro porque para Ionesco el hombre no se distingue en acto y potencia, no hay posibilidad de cambio, ni de distinción entre sus pares. Y es esto lo que se ve en la puesta que ustedes han realizado, vaya menudo logro.
Los felicito de verdad".
sss
Hugo Paredero (crítico teatral)
"Al comenzar, dándonos la espalda desde una pantalla el gran Ionesco reflexiona ante una entrevistadora sobre lo incorregible de la humanidad. Después su espíritu se desatará en escena, sólo por media hora. La furia hipócrita de la ira colectiva, todo como en una alegre kermés. Cualquiera puede descubrir una mosca en la sopa, cualquiera puede serlo".
"Al comenzar, dándonos la espalda desde una pantalla el gran Ionesco reflexiona ante una entrevistadora sobre lo incorregible de la humanidad. Después su espíritu se desatará en escena, sólo por media hora. La furia hipócrita de la ira colectiva, todo como en una alegre kermés. Cualquiera puede descubrir una mosca en la sopa, cualquiera puede serlo".
martes, 1 de junio de 2010
miércoles, 14 de abril de 2010
Entrevista a Eugene Ionesco
¿Qué es el teatro para Ud.?IONESCO: El teatro es para mí la proyección en la escena del mundo interior : es en mis sueños, en mis angustias, en mis deseos oscuros, en mis contradicciones interiores donde me reservo el derecho de tomar esa materia teatral. Como no estoy solo en el mundo, como cada uno de nosotros en lo más profundo de su ser es al mismo tiempo todos los demás: mis sueños mis deseos mis angustias mis obsesiones, no me pertenecen en propiedad; forman parte de una herencia ancestral, de un depósito muy antiguo y constituyen el dominio de toda la humanidad. Es, más allá de toda su diversidad exterior, lo que reúne a los hombres y constituye nuestra profunda comunidad, el lenguaje universal.
¿Cuál es su pensamiento en relación a la humanidad?
IONESCO: La humanidad solo vive por la cultura. Se trata del problema del ser en el mundo. La cultura es lo que queda cuando todo se ha olvidado y eso que queda es lo esencial.
No hay verdaderamente cultura sino cuando el espíritu se dilata hasta una dimensión de lo universal.
De un extremo a otro del planeta, se matan entre si, imaginan tener razones para ello. ¿ Seré el único en no estar loco? Las camaraderías han asesinado el amor y la amistad. Más avanzan las cosas, más espantoso es. Yo no tengo en verdad miedo o solamente miedo. Es el asco lo que me paraliza. Podemos elegir entre el entumecimiento con nuestros deseos alienados o la muerte violenta en la explosión de nuestros deseos que chocan en nosotros mismos; unos contra los otros, o que chocan con aquellos de nuestros semejantes.
Hemos olvidado lo que debía ser la contemplación. Es “mirando” con una intención intensa como podríamos encontrar de nuevo la frescura del asombro, un asombro de niño que volvería al mundo tan joven, tan virgen como el primer día de la creación.
El mundo ha perdido toda dirección.
Para poder soportar lo insoportable, me aferro desesperadamente a la idea de que todo lo que me rodea no es verdad, que el mundo no es verdad.
Sin embargo, mientras exista conciente, habré de batirme, de combatir. Así. Por costumbre. Por poco que sea.
miércoles, 7 de abril de 2010
"Una mosca en la sopa" en el PORTÓN DE SANCHEZ
Una mosca en la sopa.

Versión libre de La Ira de Eugene Ionesco.
En una ciudad pequeña donde todo es armonía, y se toleran las circunstancias más dolorosas con resignación y alegría, un pequeño suceso desata una violencia que provoca el fin del mundo. Estéticamente, el trabajo consistió en expresar en un lenguaje teatral, esta obra originalmente escrita para el cine.
En una ciudad pequeña donde todo es armonía, y se toleran las circunstancias más dolorosas con resignación y alegría, un pequeño suceso desata una violencia que provoca el fin del mundo. Estéticamente, el trabajo consistió en expresar en un lenguaje teatral, esta obra originalmente escrita para el cine.
Actúan: Mario Aitel, Alfonso Barone, Flora Brusco, Diana Calzaretto, Carmen Fernández, Patricia Filippo, Eddy Bluvol, Cris Marcón, Yuyo Morilla, Claudia Rosenberg y Walter Viegas.
Asistencia de dirección: Paula Marrón
Dirección: Elvira Onetto y Alicia Palmes
El montaje de la obra... por Elvira Onetto y Alicia Palmes
La obra que ponemos en escena es el resultado de un trabajo de dramaturgia y experimentación con todos los integrantes del grupo, sobre un guión cinematográfico que escribió Eugène Ionesco para una película dirigida por Claude Chabrol sobre los siete pecados capitales.En este caso se trata de la ira. La anécdota es sencilla: en una ciudad pequeña donde todo es armonía, y se toleran hasta las circunstancias más dolorosas con resignación y alegría, un pequeño suceso desata una violencia que provoca el fin del mundo.La ira es un texto difícilmente encuadrable dentro de alguna de las tres categorías de las obras de Ionesco. No es un drama representativo de vanguardia o teatro del absurdo, ni un drama de advertencia social, ni un drama confesional. Aquí aparece lo irremediable producido por el hombre mismo y contra si mismo: más que una protesta contra el orden social o un llamado a la independencia del espíritu humano, o como en “el rey se muere” donde el personaje se enfrenta al terror que le produce su muerte sin el consuelo o el amparo de la religión. Ionesco al escribir sobre la ira, desproporciona una pequeña discusión doméstica y lleva a los personajes de la pareja a un nivel de violencia que nos remite a la intolerancia de los regímenes totalitarios y a la guerra como última y devastadora expresión de la ira que produce finalmente la destrucción del planeta tierra.Al llegar al extremo de lo apocalíptico, Ionesco nos muestra en esta última etapa de su escritura, su desesperanza más completa respecto de la existencia y de la humanidad. Peor que la angustia de vivir, peor que la muerte y la desaparición ante los que quedan vivos, es el fin de todo, lo irremediable producido por el hombre que, alienado y anestesiado, funciona como una bomba de tiempo, sumergido en la rutina y la ilusión de un sentido que no encuentra, intentando adaptarse o acostumbrándose a la indignidad más atroz.El desafío fue reflexionar sobre la ira y su contrapartida la tolerancia, ya sea desde el punto de vista religioso, como del político.Estéticamente, el trabajo consistió en expresar en un lenguaje teatral, esta obra originalmente escrita para cine.
Ficha ténica
Actúan: Mario Aitel, Alfonso Barone, Eddy Bluvol, Flora Brusco, Diana Calzaretto, Carmen Fernández, Patricia Filippo, Chendo Hortiguera, Cris Marcón, Yuyo Morilla, Claudia Rosenberg y Walter Viegas
Actores en video: Alicia Palmes, Juan Carlos Imbrogno, Alejandro Robles, Susana Biscayart, Chendo Hortiguera y Alejandro Romero.
Iluminación: Cristina Lahet
Camarógrafas: Bárbara Niveyro y Elvira Onetto
Fotografía: Pablo Barone y Emilio (Camarín de las Musas)
Diseño gráfico: Alejandro Romero
Traducción del guión original: Walter Viegas
Productor ejecutivo: Walter Viegas
Asistencia de dirección: Paula Marrón
Dirección: Elvira Onetto y Alicia Palmes.
Actores en video: Alicia Palmes, Juan Carlos Imbrogno, Alejandro Robles, Susana Biscayart, Chendo Hortiguera y Alejandro Romero.
Iluminación: Cristina Lahet
Camarógrafas: Bárbara Niveyro y Elvira Onetto
Fotografía: Pablo Barone y Emilio (Camarín de las Musas)
Diseño gráfico: Alejandro Romero
Traducción del guión original: Walter Viegas
Productor ejecutivo: Walter Viegas
Asistencia de dirección: Paula Marrón
Dirección: Elvira Onetto y Alicia Palmes.
martes, 6 de abril de 2010
sábado, 20 de diciembre de 2008
2008: Estreno FUROR DE QUERER.

A partir de un análisis profundo del autor, Elvira Onetto y Alicia Palmes desarrollaron y escribieron una obra en donde los personajes de sus textos, los espectadores, el mismo Cocteau y su madre se encontraban sobre el escenario confrontando, opinando y rebelándose a lo que el autor escribió.
Durante varios meses, “Furor de querer” realizó funciones en El Camarín de las Musas (www.elcamarindelasmusas.com.ar), los domingos a las 20.30 hs.
FUROR DE QUERER
Actores
Mario Aitel
Aldo Barone
Susana Biscayart
Nélida Brusco
Eddy Bluvol
Diana Calzaretto
Carmen Fernández
Juan Martín Grazide
Juan Carlos Imbrogno
Cris Marcón
Yuyo Morilla
Claudia Rosenberg
Walter Viegas
Iluminación:
Cristina Lahet
Diseño de programa:
Alejandro Romero
Dramaturgia y dirección:
Elvira Onetto y Alicia Palmes
Camarín de las Musas
Mario Bravo 960 – DOMINGOS 20.30 hs.
domingo, 21 de septiembre de 2008
sábado, 20 de septiembre de 2008
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